La gestión del gobernador Leoncio Huayllani Taype decidió resolver el contrato con el Consorcio TOM, que ejecuta la construcción del Hospital de Lircay, tras el pago de más de S/21 millones de adelanto directo de la garantía de fidecomiso. Una entrega que estuvo plagado por una serie de irregularidades.

El Gobierno Regional de Huancavelica (GRH) comunicó la resolución del contrato, valorizado en S/224 millones 940,297.38, al Consorcio TOM (integrado por las empresas Gexa Group S.A.C. y CMO Group S.A.C.) por el incumplir con la elaboración del expediente técnico del adicional 02 del plan de contingencia del Hospital de Lircay.
La construcción del Hospital de Lircay inició con los trabajos del plan de contingencia, el pasado 13 de abril del 2026, tres meses después (el 13 de julio) paralizaron sus trabajos por causas técnicas que demandaba la aprobación de un adicional de más de 7 millones.
Irregularidades en entrega de adelanto
Un informe de la nueva administradora del GRH, Roxana Pérez Lazo, advierte vicios desde la suscripción del contrato de fideicomiso de adelanto de obra que admitió un cronograma incoherente para los desembolsos hasta la entrega en un solo desembolso, cargo del saliente administrador Rubén Sedano Torres.

El documento resalta un contrato con un cronograma de diez desembolsos por diversos montos, pero que fue modificado a cinco y que tampoco se cumplió. La transferencia de casi el 10% del costo de obra (S/21 millones 836,059.59) se realizó en un solo desembolso a favor del Consorcio TOM.
Asimismo, para la mano de obra, el contratista solicitó S/15 millones 409,535.75. El Gobierno Regional de Huancavelica liberó los S/15 millones 103,005.47 en un solo desembolso con una rendición después de diez meses.
“A la fecha el fideicomiso ha perdido su esencia que es justamente resguardar los fondos y por tanto los intereses públicos (…), se ha distorsionado el procedimiento, circunstancia que esta dirección advierte como una negligencia y responsabilidad del mencionado exfuncionario”, se lee en el informe.
El desembolso de los más de 21 millones tampoco advirtió los correos remitidos por la empresa supervisora del fideicomiso que señalaba reiterativamente que el Consorcio TOM no cumplía con las rendiciones mensuales.
“La finalidad del fideicomiso es que los recursos se apliquen exclusivamente a la ejecución del contrato de obra, que se reduzcan las malas prácticas en la gestión de los adelantos en otras obras (…) esta herramienta legal fue mal manejada en este caso”, resalta el informe de la nueva administradora.

