En un reciente informe de control concurrente N° 010-2025-OCI, la Contraloría General de la República detectó serias deficiencias técnicas en la construcción del nuevo comedor y cocina en el Centro de Acogida Residencial Domingo Savio de la (SBH) Sociedad de Beneficencia de Huancayo, y reveló que el expediente técnico fue modificado por Ruth Raquel Ramos Meza, esposa del presidente del Directorio, Miguel Chamorro Torres.

Los contralores evaluaron el expediente técnico y la ejecución de la obra, en especial en los componentes del comedor, cocina, almacenes, depósitos de combustible y de limpieza, servicios higiénicos y de jardinería, hallando riesgos en la construcción de la infraestructura.
Según lo actuado, el 16 de julio pasado, el gerente general René Lazo Rojas aprobó el expediente técnico con un presupuesto de 779 mil 202 mil 095 soles bajo la modalidad de administración directa con un plazo de ejecución de 120 días. La obra empezó el 13 de agosto y debía finalizar el 10 de diciembre, pero esto no se cumplió, pese a que la SBH ha recibido donaciones en materiales.
Para esta construcción, se contrató a Renzo Mauricio Velit Puente como residente de obra y a Raúl Mezael Quispe Vilcapoma como maestro de obra, pese a que la SBH no cuenta con directiva o lineamientos internos para ejecutar la obra bajo la modalidad de administración directa.
EXPEDIENTE DEFICIENTE
El informe de control señala que el gerente solicitó apoyo de los planos al arquitecto Leonardo Ronald Casas Montiveros, gerente de Desarrollo Urbano de la Municipalidad Provincial de Huancayo. Así, el 17 de marzo de 2025, su empresa ROCAMO Constructora EIRL (RUC N° 20541535625) entrega un expediente técnico en calidad de donación.
Al hallarse deficiencias, el 9 de mayo se contrata a Rubén Luis Quispe Bernardo por 6 mil soles para el levantamiento de las observaciones. Cuando la Contraloría revisó el expediente se detectó que no contaba con memoria de cálculo estructural (dimensiones, materiales y diseños de la estructura), no existía documento de la aprobación del expediente técnico, no contaba con la relación de materiales insumos, el cronograma de obra, el desagregado de gastos generales, entre otros.
Lo más preocupante de los hallazgos es que “se han incluido indebidamente los gastos del expediente técnico en el presupuesto, pese a que dicho gasto no se ha efectuado, porque el expediente técnico fue una donación”. Asimismo, se incluyó indebidamente el gasto de supervisión ya que la obra cuenta con un inspector de obra.
Otra observación grave es que en gastos generales se consideró un aporte porcentual de 26.28% para cargos como asistente del residente, ingeniero SSOMA, auxiliar administrativo y guardián de obra, personas que no han sido detectadas en la obra en ninguna de las visitas realizadas por el OCI.
MODIFICACIÓN DEL EXPEDIENTE
Algo aún más revelador fue que el 8 de agosto, Ruth Raquel Ramos Meza, jefa del CAR Domingo Savio, y el residente de obra, modificaron mediante un acta, el diseño estructural de cimentación, reemplazando y ajustando las zapatas, y reduciendo el área de construcción de 280 a 230 m2, generando la modificación de planos, metrados, presupuestos, entre otros.

La construcción se proyectaba para 7 pisos, pero se decidió que solo tenga dos. Ni la esposa del presidente de la SBH, ni el residente de obras tenían la capacidad técnica para modificar el expediente técnico, según la Contraloría.
Al hacer una visita a la obra, la Contraloría halló que en las cimentaciones no se utilizaron piedras grandes, lo que podría provocar fisuras; que la construcción de muros de ladrillos se realizó con distintas medidas, había paredes desniveladas, columnas con cangrejeras, falso piso en el área interna de la edificación sobre terreno desnivelado, e incluso el sobrecimiento de la cocina presentaba rajaduras y tuvo que ser demolido.
El 31 de diciembre, Miguel Chamorro Torres fue notificado de los hallazgos de la obra para el levantamiento de las observaciones.
Revisa el informe de control completo:
Deficiencias comedor Domingo Sabio SBH (1)







