Escribe: Alejandro Romero Tovar (*)
En los innumerables años por venir, el 12 de abril de 2026 será recordado por los peruanos como el día de cómo la mayoría de ciudadanos decidieron resolver la gravísima crisis política que viene impidiendo el desarrollo socio económico de nuestro país en el contexto del surgimiento de un nuevo orden mundial. Al final del día domingo 12 de abril 26 podremos comprobar sí la mayoría de electores, mediante su voto, decidieron que el pacto corrupto que gobierna el país desde el local central de la corrupción (el Congreso) continue por los próximos cinco años más, esta vez con más poder que recae en el Senado diseñado precisamente por los actuales congresistas (91 de los cuales postulan precisamente al novísimo Senado) O, por el contrario deciden “castigarlos” negándoles su voto; porque al final de la campaña electoral pudieron comprender el valor del voto consciente, aquel que permite seleccionar a sus representantes con la necesaria sensatez y pensando en el futuro de su propia familia.
No es muy difícil separar la paja del grano cuando se tiene la urgencia de hacerlo, como ahora lo es en la presente campaña electoral. Desde el año pasado, como una forma de orientación al ciudadano, han surgido corrientes de opinión que se difunden a través de un diario nacional y los medios de comunicación alternativos que utilizan las redes sociales. Entre ellos #PorEstosNo2026.
Esta campaña tiene como objetivo central identificar a los integrantes del pacto corrupto/mafioso, sus prescindibles satélites dentro del Congreso y sus beneficiarios. Tarea obviamente titánica porque sus limitaciones frente al monopolio de la gran prensa nacional escrita y TV en señal abierta que viene moldeando la opinión pública a favor de los partidos del pacto corrupto y socios de ocasión.
Hasta el momento la campaña mediática al parecer está calando en la opinión pública, aunque no tanto como quisieran a escasos 18 días de las elecciones, según los datos de las encuestas, que es necesario ponderar con objetividad, sin caer en subjetivismos de rechazarlos o aceptarlos como una verdad absoluta. Por ello es prudente considerar que la intensión de las encuestas NO es manipular la opinión pública, sino comprobar SI la campaña de manipulación que sí realiza la gran prensa monopolizada está dando frutos.
Pues bien, hasta el momento todas las encuestas vienen revelando que dos grupos políticos, uno de ellos, el fujimorismo que dirige el pacto corrupto/mafioso, encabezan la larguísima lista de candidatos, aunque con porcentajes que hasta el momento ni siquiera alcanzan al 15%. Seguido de cerca por un candidato totalmente ajeno al pacto corrupto/mafioso; escoltados por otros, pero con antiguas “amistades” con el fujimorismo. También las mismas encuestas dan cuenta del ascenso de otro candidato ajeno al fujimorismo y sus diversas variantes (Acuña, Luna Gálvez y otros) Finalmente, dentro de la larga lista de candidatos presidenciales y congresales se puede advertir la participación de personajes distantes del pacto corrupto/mafioso. Estos hechos son alentadores para millones de electorales, porque, como una luz potente que se filtra a través de las grietas que la vida suele darnos en tiempos turbulentos, tenemos opciones diferentes y superiores a los que pretenden seguir en el poder por cinco años más.
El domingo pasado, en La República el genial Carlin (Carlos Tovar) publica una muy ilustrativa caricatura: en torno a una mesa están Keiko Fujimori (Fuerza Popular) César Acuña (APP) Rafael López Aliaga (Renovación Popular) y José Luna Gálvez; todos con cuchillos y tenedores alrededor de un apetitoso pastel “Torta electoral” y la frase que pronuncia la jefa del fujimorismo: ¿Piensas votar en blanco o viciado, porque nos detestas? Pues gracias, porque así nosotros tendremos una tajada más grande”. ¡Genial! ¡Dos pájaros con un solo tiro! Carlin nos ayuda a distinguir con toda claridad al cogollo del pacto corrupto/mafioso que pretende perpetuarse en el poder a través de obtener, con pocos votos, la mayoría absoluta del Senado bajo la jefatura omnímoda de Keiko Fujimori, mejor si al mismo tiempo obtiene la presidencia de la República. La segunda revelación consiste en la utilidad que ahora piensa obtener el fujimorismo en sus diferentes variantes mediante el voto blanco o nulo, sumado al ausentismo de los electores en el crucial día de las elecciones del 12 de abril.
Sin embargo, el “tiro el puede salir por la culata” Ahora, por un destino mejor para la mayoría de peruanos, por un futuro de bienestar de nuestras propias familias, es indispensable, además de reconocer a todos los candidatos del pacto corrupto/mafioso y negarles el voto, realizar dos actos valiosísimos: 1) de entre todos los candidatos separar al montón proclive y/o beneficiarios subalternos del pacto corrupto/mafioso para no votar por ellos; pero sí votar por otros candidatos seleccionados, por lo menos cual se tratase del mal menor. 2) Superando la desesperanza acudir a las urnas del día de las elecciones. De este modo el voto ciudadano cobrará su real sentido: Ejercer el poder a través del voto eficaz.
(*) Alejandro Romero Tovar es analista político. Puedes escribirle a alertov46@gmail.com


