Escribe: Alejandro Romero Tovar (*)
Las consecuencias después del anuncio que Balcázar ganó en la votación para elegir al nuevo presidente de la mesa directiva del Congreso es el escalamiento de la pelea que desde los últimos meses del año pasado sostienen Rafael López y Keiko Fujimori, ambos candidatos a la presidencia de la república. Se acusan de haber orientado el voto de sus respectivas bancadas al candidato de Perú Libre. Es difícil probarlos porque el voto secreto siempre genera dudas respecto al sentido real del voto. Con la intensión de “zanjar” en la pelea, Vladimir Cerrón se adjudica la autoría intelectual de la hazaña de haber multiplicado los diez votos seguros de su bancada y convertirlo en 64 votos a favor de Balcázar, aplicando, dice él, una táctica leninista, pero con argumentos endebles, fácilmente rebatibles.
Veamos: De 129 congresistas hábiles concurrieron al pleno extraordinario 117 congresistas. Los resultados fueron: Acuña 13, Alva 43, Reymundo 7 y Balcázar 46. Es decir, Balcázar ganó en primera vuelta con 36 votos “prestados” ¿De quiénes fueron? Difícil corroborar, pero si presumir desde qué bancadas fueron “prestados” esos votos. En la segunda vuelta, Balcázar obtuvo 64 votos y Alva 46. Entonces cabe la pregunta, ¿desde qué bancadas fueron “prestadas” 18 votos adicionales? ¿Y, a cambio de qué beneficios para los votoprestadores? Intentemos develar el misterio de los votos “prestados”, o adquiridas gracias a la táctica leninista del que se ufana Vlady.
La mayoría de los votos que definieron el triunfo de Balcázar serían de las bancadas de APP, Podemos, Somos Perú, Avanza País…Posiblemente también de Fuerza Popular y Renovación Popular.
Una primera aproximación sería que los votos habrían provenido de la bancada JPP-Voces-Bloque Magisterial (10 congresistas) más Bancada Socialista (5) tendríamos 15 votos. Sin embargo, ambas bancadas se habrían “tragado el sapo” y dejar de lado los insultos, muchas veces procaces de Cerrón y sus seguidores, quienes los motejan de caviares, de traidores, de proimperialistas…Aún con esos votos, sin embargo, Balcázar no habría ganado en segunda vuelta. Sin duda alguna, los votos “prestados” han sido de las bancadas de la derecha; y no de “algunos derechistas” como dice Cerrón a través de las redes sociales. La mayoría de los votos que definieron el triunfo de Balcázar serían de las bancadas de APP, Podemos, Somos Perú, Avanza País…Posiblemente también de Fuerza Popular y Renovación Popular.
El ego colosal, la ambición desmedida y la infecunda vanidad que caracteriza a Vladimir Cerrón no le permite ver con sumo cuidado la posibilidad de haber caído en una hábil maniobra del fujimorismo. Cabe también otra mirada: que la presidencia transitoria de Balcázar es producto de un pacto mafioso urdido desde antes de la primera vuelta con APP y Podemos (Luna declaró antes de la votación que de ninguna manera votarían por la candidatura de Alva) a los cuales pudieron añadirse, por conveniencia, congresistas mafiosos al margen de sus propias bancadas, amparados en el voto secreto.
En los siguientes días, cuando Balcázar tome juramento al nuevo gabinete ministerial y designe a los altos funcionarios que dependen del Poder Ejecutivo el misterio de los votos “prestados” serán develados. Asimismo, en la noche del 12 de abril, con los resultados oficial que ONPE difundirá los peruanos comprobaremos la verdadera talla política de Cerrón y su partido. Es decir, cuan útil le fue haber logrado emplear, según él, su brillante táctica leninista. Ojalá no le ocurra lo mismo que al aprendiz de brujo, que se envenenó con su propia pócima.
(*) Alejandro Romero Tovar es analista político. Puedes escribirle a alertov46@gmail.com


