El Concejo Provincial de Huancayo enfrenta una crisis de productividad legislativa sin precedentes. Durante los años que van del 2023 al 2026, Solo 4 regidores plantearon iniciativas personales que se convirtieron en ordenanzas municipales a favor de la población, pese a que, cada uno se lleva 3,978.00 soles mensuales por concepto de dietas.

Betzabeth Fabián Gonzales lidera la producción con cuatro iniciativas personales clave. Sus propuestas institucionalizaron la Escuela de Liderazgo para Mujeres y el uso de lengua de señas. También impulsó el evento animalista Allqutón y la inclusión obligatoria de personas con discapacidad en ferias municipales.

Elio Laureano Rodríguez gestionó la ordenanza que declara de interés público el servicio de agua potable. Saúl Alejo Arotoma propuso la creación del Consejo Provincial de la Juventud. Finalmente, Sabino Blancas Chávez logró la institucionalización de la Escuela Deportiva Municipal para fomentar disciplinas como fútbol y ajedrez.
LOS QUE NO HICIERON NADA
Nueve de los quince regidores cerrarán esta gestión municipal con cero iniciativas legislativas registradas desde su iniciativa personal y no de comisiones permanentes. Entre quienes no presentaron propuestas propias figuran Saúl Cóngora Cárdenas, Ronald Huayas Ruiz, Jane Hospinal Escajadillo, Doricinda Matías Bonifacio y Noemí Curi Capcha (vacada).

Se suman a este silencio normativo José Luis Ortiz Soberanes, Marjury Contreras Hualpa, Elmer Cayo Lifonzo Meza, Rubén Vera Cabrera, Sayuri Mayta Briceño, Yudith Vilcapoma García y Misael Quispe Estrada.

La falta de propuestas personales evidencia un estancamiento en la labor fiscalizadora y normativa del concejo. Con un presupuesto que exige resultados, la baja productividad genera serios cuestionamientos sobre la eficiencia edil. La ciudadanía demanda reformas urgentes que superen finalmente este prolongado letargo legislativo. ¿Alguien votaría por ellos en la siguiente elección provincial?



