martes 24 de febrero del 2026
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[COLUMNA] Ecos del futuro: «El factor Hernando de Soto»

[COLUMNA] Ecos del futuro: «El factor Hernando de Soto»

Escribe: Alejandro Romero Tovar (*)

¿Quién le habría sugerido o aconsejado a Balcázar designar al economista Hernando de Soto presidente del Consejo de Ministros, y por qué aceptó la sugerencia? Recordemos que después de la reunión que sostuvo con Julio Velarde, presidente del directorio del BCRP, el presidente interino declaró que “no es tiempo para ensayar modelos económicos socialistas”. Dos días después anunció que “recurrió a Hernando de Soto para garantizar el modelo económico”. Para completar el triángulo clave en el campo de la economía para cualquier gobierno falta saber quién será designado como ministro de Economía y Finanzas. A este respecto no resulta difícil el pronóstico: un economista del mismo pensamiento neoliberal de Velarde y de Soto.

¿Era necesario que Balcázar se reuniese con Julio Velarde y luego designase a de Soto primer ministro? Según mi modesta opinión, no era ni es necesario porque el modelo económico imperante desde el siglo pasado no está en peligro, paradójicamente, pese a la grave inestabilidad política y las tropelías que viene cometiendo el Congreso y la inopia del Poder Ejecutivo. Tal vez por ello se suele decir que la economía peruana, desde muchos años atrás, está en modo “piloto automático”. Aunque la inestabilidad política y el avance incontenible de las economías informales asociadas a la criminalidad organizada han frenado un mayor crecimiento y desarrollo económico.

¿Entonces, por qué Balcázar se rebela contra su padrino político Cerrón? Adelanto una hipótesis. Porque de ese modo trataría de desviar la atención de la opinión pública respecto a las acusaciones respecto a la presunta apropiación ilícita de los fondos del Colegio de Abogados de Lambayeque cuando ejerció el cargo de Decano y otros ilícitos; dicho de modo coloquial, para “lavarse la cara” y de paso desmarcarse de las exigencias del cerronismo, pero si complacer a Acuña y Luna, y también a Keiko y López Aliaga. Sin embargo, al parecer la hipótesis no cuadra por el factor Hernando de Soto. ¿Por qué un intelectual con reconocimiento internacional de los cinco continentes, fundador y presidente del Instituto Libertad y Democracia (IDL) de prestigio internacional, conspicuo líder del neoliberalismo acepta el encargo de presidir un gabinete ministerial con fecha de caducidad definida: 28 de julio? ¿Además, formalmente subordinado de un presidente interino con más prontuario que hoja de vida aceptable?

¿Entonces, por qué Balcázar se rebela contra su padrino político Cerrón? Adelanto una hipótesis. Porque de ese modo trataría de desviar la atención de la opinión pública respecto a las acusaciones respecto a la presunta apropiación ilícita de los fondos del Colegio de Abogados de Lambayeque cuando ejerció el cargo de Decano y otros ilícitos

Hernando de Soto es coautor de dos libros: “El otro sendero” (1986) y “El misterio del capital” (2000) Ambos libros, publicados por el IDL, nos podría aproximar a una pista. Veamos: un factor clave del crecimiento económico de los últimos años es la gran minería; sin embargo, insuficiente porque muchos yacimientos mineros están trabados, como el de Yanacocha y Tía María, por ejemplo. El problema surge por la férrea oposición de las comunidades campesinas y pequeños agricultores y la manifiesta incapacidad del gobierno central. Si a esta situación la enmarcamos con lo que dijo de Soto al anunciar haber aceptado el premiarato, que una de sus primeras acciones será reunirse con las organizaciones indígenas de EUA y Canadá (que Arequipa, su tierra natal y las ciudades en emergencia por las lluvias esperen en la cola de sus prioridades) el “misterio” podría develarse. Ocurre que de Soto sostiene que las comunidades campesinas de Perú debieran replicar lo que hicieron las compañías mineras de EUA y Canadá, con operaciones en tierras indígenas: incorporar a los indígenas como socios y no como beneficiarios de canon y regalías, y de ese modo participar de las utilidades y otros beneficios adicionales.

En el mejor de los casos Hernando de Soto dispone de apenas cinco meses. Poco tiempo para alcanzar algún logro si acaso lo dicho líneas precedentes fuese una de sus prioridades; pero sí suficientes para que sean aprobadas las bases jurídicas necesarias, de manera que el próximo gobierno las ejecute. Respecto a obtener la necesaria legislación según sus propósitos, Hernando de Soto tiene larga y sólida experiencia de objetivos logrados en Perú y en muchísimos países del mundo. Además, tendría el Ejecutivo bajo su control y de lejos contaría con los votos necesarios en el Congreso.
(*) Alejandro Romero Tovar es analista político. Puedes escribirle a alertov46@gmail.com 

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